11-M por la paz.
¿Para qué quiero la luz si tropiezo con tinieblas?
Hasta aquí, hasta esta estación, llegó el monstruo,
las garras de su odio;
en esta bóveda
escritas quedaron las heridas,
nuestras heridas.
Madres a las que arrancaron su vientre,
brazos que dejaron de abrazar.
Pero contra el odio sólo valen las armas
de los abrazos y las palabras…
!Pongamos alas a la paz!
in memoriam…
..
…
“Todas las madres del mundo,
ocultan el vientre, tiemblan,
y quisieran retirarse,
a virginidades ciegas,
el origen solitario
y el pasado sin herencia.
Pálida, sobrecogida
la fecundidad se queda.
El mar tiene sed y tiene
sed de ser agua la tierra.
Alarga la llama el odio
y el amor cierra las puertas.
Voces como lanzas vibran,
voces como bayonetas.
Bocas como puños vienen,
puños como cascos llegan.
Pechos como muros roncos,
piernas como patas recias.
El corazón se revuelve,
se atorbellina, revienta.
Arroja contra los ojos
súbitas espumas negras.
La sangre enarbola el cuerpo,
precipita la cabeza
y busca un hueco, una herida
por donde lanzarse afuera.
La sangre recorre el mundo
enjaulada, insatisfecha.
Las flores se desvanecen
devoradas por la hierba.
Ansias de matar invaden
el fondo de la azucena.
Acoplarse con metales
todos los cuerpos anhelan:
desposarse, poseerse
de una terrible manera.
Desaparecer: el ansia
general, creciente, reina.
Un fantasma de estandartes,
una bandera quimérica,
un mito de patrias: una
grave ficción de fronteras.
Músicas exasperadas,
duras como botas, huellan
la faz de las esperanzas
y de las entrañas tiernas.
Crepita el alma, la ira.
El llanto relampaguea.
¿Para qué quiero la luz
si tropiezo con tinieblas?
Pasiones como clarines,
coplas, trompas que aconsejan
devorarse ser a ser,
destruirse, piedra a piedra.
Relinchos. Retumbos. Truenos.
Salivazos. Besos. Ruedas.
Espuelas. Espadas locas
abren una herida inmensa.
Después, el silencio, mudo
de algodón, blanco de vendas,
cárdeno de cirugía,
mutilado de tristeza.
El silencio. Y el laurel
en un rincón de osamentas.
Y un tambor enamorado,
como un vientre tenso, suena
detrás del innumerable
muerto que jamás se aleja.” (Miguel Hernández, en su centenario)
.
La foto fue sacada con mi mirada, mi máquina digital , en Abril de 2008,
viajaba yo en Ave de Barcelona a Madrid-Atocha,
y me acerqué hasta esta columna de dolor.
Me acerqué, también, a estampar mi nombre y el tuyo en esa espiral de esperanza…
por Justi
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Querido Justin: me uno a ti para homenajear y recordar a todas esas víctimas del 11 M..ojalá nunca tengamos tieneblas..siempre tengamos coordura y reine la paz en el corazón de todo ser humano…La foto es original…Bello escrito y muy emotivo.
Pues eso, Águeda, como tú dices:
Ojalá nunca más tengamos tinieblas, (no estas tinieblas del odio).
Busquemos la paz, las palabras.
Como dice Miguel Hernández
en su Elegía el 10 de Enero del 36:
“Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes…
A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.”
Gracias por tus palabras.
justi
hola Justi
Veo que además de poeta eres un gran fotógrafo…Esa foto significa muchas cosas,
Para todos: el recuerdo de un hecho infame que nunca debería haber sucedido…
Para familiares de las víctimas y sobrevientes de la tragedia dolor, mucho dolor ante todo…aunque por desgracia vemos otras connotaciones (pero eso es inevitable)…
No podías haber elegido un poema más bello …Miguel Hernández , él también estará todo este año de una forma muy especial en el recuerdo de todos los que defendemos la justicia y la paz..
un beso
***
sus palabras son sublimes, tristes pero muy bellas
Después, el silencio, mudo
de algodón, blanco de vendas,
cárdeno de cirugía,
mutilado de tristeza.
El silencio. Y el laurel
en un rincón de osamentas.
Y un tambor enamorado,
como un vientre tenso, suena
detrás del innumerable
muerto que jamás se aleja.” (Miguel Hernández, en su centenario)
Hola, Colombine…¿gran fotógrafo yo ? en ello estamos…y aprendiendo en “Moldeadores de la luz…”
simplemente, fotógrafo de lo cotidiano.
En el 2008 fue cuando saqué esta foto. Me costó llegar hasta el monumento, no creas,
lo mapeaba en otro espacio. Ya sabes que los hombres -eso dicen las mujeres- preferimos perdernos en calles y carreteras antes que preguntar. Hasta que mi hermana preguntó, y allá…en un rincón de la estación de Atocha estaba. Unos momentos de silencio, unas fotos, y de nuevo
a las ruidosas calles de Madrid, en dirección al Museo del Prado. Abril 2008.
Sirvan estas nuestras palabras IN MEMORIAM de todas las víctimas y familiares y amantes todos de la paz.
Como eres admiradora del alma poética de Miguel Hernández, aquí dejo otro poema en este año de su centenario del nacimiento, Octubre 1910:
NO SALIERON JAMÁS
“No salieron jamás
del vergel del abrazo,
y ante el rojo rosal
de los besos rodaron.
Huracanes quisieron
con rencor separarlos.
Y las hacha tajantes.
Y los rígidos rayos.
Aumentaron la tierra
de las pálidas manos.
Precipicios midieron
por el viento impulsados
entre bocas deshechas.
Recorrieron naufragios
cada vez más profundos,
en sus cuerpos, sus brazos.
Perseguidos, hundidos
por un gran desamparo
de recuerdos y lunas,
de noviembres y marzos,
aventados se vieron:
PERO SIEMPRE ABRAZADOS.”
y gracias a ti, por estar siempre por mi blog
complentando y agrandando estas mis palabras.
justi
Mañana de marzo,
sombras de una noche fría,
el tren avanza, la gente dormita,
inconclusos quedaron los sueños
tras el zumbido del despertador…
es el 11 de marzo de 2004.
Han pasado seis años,
flores en las manos y lágrimas en la cara,
padres, hijos, esposos, hermanos, amigos,
quizá sienten que en el espacio del vagón,
aún flotan los sueños de quienes se fueron…
un vestido de novia colgado en el armario,
aquella cuna que habían comprado ilusionados,
aquel viaje a su tierra tanto tiempo esperado,
aquel pisito que soñaban disfrutar juntos,
aquel título que esperaban poseer un día,
aquel beso que no llegaron a sentir
aquel abrazo que olvidaron dar esa mañana
aquellas palabras que callaron…
tantos sueños rotos en un instante
por la barbarie de unos desalmados
con las manos llenas de sangre
y el alma negra…
Justi, a la tristeza y la rabia por el tremendo atentado,
se suma la manipulación a la que ha estado sometida
toda la investigación desde el principio…
y que aún colea, todo por motivos partidistas,
como todo en este país… es una pena.
¿Para qué quiero la luz si tropiezo con tinieblas?
necesitamos la luz, precisamente para alumbrar las tinieblas,
y que estos días negros no se repitan…
Precioso el poema de Miguel Hernández, me ha emocionado.
Aún siento sus palabras en mi cabeza…
Besos.
“tantos sueños rotos en un instante…”
Gracias por tus líricas palabras, Zarlinda.
Y fueron sueños, abrazos, proyectos, vidas rotas por el odio.
Dejas un poema bellísimo, lleno de sentimientos,
sentimientos que nos lleven a abrazar en vez de odiar. Seguiré tu mismo tono:
En ese día, la desgracia brutal detuvo el paso de la gente.
Esa mañana,los pájaros desde los árboles se empinaron sobre las ramas a escuchar tanto dolor.
Un estruendo, dos, más estruendos… y la mañana, recién estrenada,
de golpe, por un hachazo, convertida en noche, en puñales que cayeron contra el suelo, dentro de un vagón de hierro.
Los aromas frutales de los rostros se convierten en ásperos gritos de dolor.
Alguien, uno de nosotros, no recibirá el abrazo esperado,
ni dirá las palabras aprendidas para darlas a la persona amada,
y ya, en ninguna otra mañana…
El miedo cabalga entre fuego.
No hay carruajes de princesas y príncipes para niñas y niños,
la desgracia ahogas los sueños….
!Nunca más!
Permitamos que la luz cabalgue,libre, en paz,
sin tropezar en tinieblas que la tumben.
Gracias por tu exposición.
Besos
Bonito homenaje al que me sumo Justi. Hoy ha sido un día triste en Madrid y de dolorosos recuerdos. Hay tardes que tengo que coger el tren, y hoy ha sido una de ellas… Se palpaba en todas las miradas ese triste recuerdo, creo que si se nos hubiese podido leer el pensamiento, todos le teníamos puesto el aquél terrible día, en el horror de sus imágenes… y en la rabia contenida y paralizante que nos produjo el impacto de la noticia.
‘Seis años.. y aún nuestros oídos sigan escuchando aquellas explosiones’… Eso me decía una amiga que iba ese día en el tren, y aún hoy no ha podido superarlo, aunque, afortunadamente, sólo tuvo contusiones y algún problema grave de oído.., pero el dantesco expectáculo que vivió le ha producido, durante mucho tiempo, pesadillas..
Emocionante el poema que has elegido de Miguel Hernández para este homenaje al 11M por la paz. Ojalá no se repita nunca más ningún acto terrorista, y sobre todo donde quede derramada la sangre de inocentes…
Gracias por este homenaje, Justi.
Un abrazo fuerte, hoy más especial, con ese sentimiento de esperanza por la paz.
Pilar
“Un abrazo fuerte, hoy más especial,
con ese sentimiento de esperanza por la paz.”
Así acabas tu comentario, Pilar. No podría ser de otro modo,
abriendo paso a la esperanza, a la paz..
y eso está en nuestra mano. Algo podemos hacer para que esas tinieblas
de odios no abatan la luz.
Emocionante la alusión que haces de tu amiga, testigo de la desgracia del 11-M.
Que entre todos pueda olvidarla.
“Cada ciudad, dormida, despierta, loca,
exhala un silencio de cárcel,
de sueño que arde y llueve
como un élitro ronco de no poder ser ala.
El hombre yace.
El cielo se eleva.
El aire mueve.
Sólo quien ama vuela. Pero ¿quién ama tanto
que sea como el pájaro más leve y fugitivo?
Hundiendo va, este odio reinante,
todo cuanto quisiera remontarse directamente vivo… (Miguel Hernández)
Gracias por tus palabras.
Abrazo fuerte también para ti.
Justi
Aquel día fue terrible, y todo lo sucedido nos debe de llevar a la reflexión. Se habían cometido muchos y graves errores en la plítica, aquella, para mi, fue una de las consecuencias de los mismos. Hechos así jamás deben de volver a ocurrir.
Buena foto con tu mirada y buen poema de alguien tan ilustre como Miguel Hernández.
Un abrazo, Justi.
Hola Fernando,
pues sí, creo ha estado bien poner versos de M. Hernández, en su centenario,
en este post contra el terror.
M. Hernández, que lo sufrió tambien como ninguno, asesinado vilmente.
“Lucho contra la sangre, me debato
contra tanto zarpazo y tanta vena,
y cada cuerpo que tropiezo y trato
es otro borbotón de sangre, otra cadena” (M. Hernández, de “signo sangriento”)
Un abrazo, Fernando.
Precioso homenaje a las víctimas del 11 M.
Comentarios a tus palabras, de distintos amigos,
que contribuyen a enriquecerlo, excelentes. Me sumo a ti y a todos ellos.
Por la Paz y para que el odio no triunfe nunca.
Besos y abrazos
Ya sé, amigo Manolo, que estás por la paz,
arrimando el hombro,
pues otro mundo ha de ser posible donde vivamos todos,
con todos los colores,
sin acudir al odio, a la espada,
ni al terror para imponer ideas.
Abrazos,
y gracias por tus palabras.
Amigo Justi,que la cordura impida que se vuelvan a dar sucesos como los del 11-M. Me uno a ti en este homenaje a las víctimas.
Un abrazo
Pues sí,
!nunca más!,
que tengamos y creamos un espacio donde tengamos cabida todos y todo,
todo… menos la violencia.
Un abrazo, amigo.
Me uno al homenaje, justo, como siempre, que haces en tu blog. Quiero llamar la atención sobre los comentarios, que han ido completando el post. Me ha gustado especialmente el que ha hecho zar linda. Muy bien atrapado lo que supone la muerte de final brutal, de discontinuidad. Un abrazo.