17
Oct
09

MIRA, ESE SOY YO… ( hojas en el suelo, recuerdos… otoño) Lectura de una foto de ILONA..”comienzo y fin”.

“…hojas en el suelo, otoño, recuerdos…”

Publicado en “Moldeadores de la Luz”, Red Social de J.L. Cuendía – GUENDY

Ilona1

***

Ayer estuve allí,
amé, me aplaudieron,
reí, también rabié,
pero conforme me saludaban y disfrutaban de mi sombra,
se cerró una puerta.

Un traje, casi nuevo, se alejaba de mi cuerpo,
y un fuerte viento me lanzó al suelo.

Porque yo ayer estuve allí,
encumbrado,
sobre las ramas altaneras del árbol,
sobre la tarima en salas llenas,
tras la columna en patios concurridos.
Los caminantes se acercaban hasta mi,
como quien se acerca para sacarse una foto
junto al monolito de la carretera,
escuché sus lamentos, el estallido de sus besos.
.
Luego, mi imagen, hoja de un otoño incendiado,
se estiró sobre un fondo de tierra, naturaleza húmeda,
paisaje alargado de colores amarillentos y anaranjados.
Cuando el viento me arrancó del tronco, nadie notó mi ausencia.
El ayer se deshilachó en recuerdos, empujado por
ráfagas de viento antes del atardecer,
comienzo y fin, hoy y ayer,
Otoño.
.
Y al rodar, sobre mi piel sentí lejano el roce del aire cálido de la fragancia y plancha
de los trajes colgados en el perchero,
de las manos que habían rozado sus suaves tejidos.Porque yo, ayer estuve allí,
Y conocí a los otros hombres,
conocí la mujer,
nos dimos aliento,
y tras el aliento unos brazos, mis brazos,
y una boca plegada a mi boca, labios abiertos…
.
Pero ya se fue la última rosa,
un corro de pájaros vuelan al sur,
se apagó el color de la mariposa…
Guardé mis botas en el viejo trastero,
y me arrojé en el bosque, hoja soy.
Y aquí estoy ahora, ordenando álbumes,
Creciendo, andando entre fotografías,
algunas ya de color sepia,
y otras con los cantos degastados,
.
Por la terraza revolotean bandadas de hojas secas.
Cierro la ventana. Es Otoño.
Contemplo otro álbum de fotos,
más hojas en el suelo…
¡Mira! Ese soy yo.

Por Justi...

.

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28 Responses to “MIRA, ESE SOY YO… ( hojas en el suelo, recuerdos… otoño) Lectura de una foto de ILONA..”comienzo y fin”.”


  1. 17 octubre 2009 en 00:00

    Hola Justi felicidades por este bello poema “otoñal”…

    El otoño es la estación del año que más me gusta …y ahora que “YO SOY OTOÑO”, pues , que quieres que te diga, me gusta más todavía…

    Para mi el otoño no sólo es el tópico de la caída de hojas rosas, violaceas, ocres…amarillas…que tanto me gustan…sobre todo pisotearlas…

    Yo Miro al pasado y la verdad no ansío casi nada de aquel ayer…y los hechos hermosos y los tristes, que todo tuve, supongo que como la mayoría de los mortales, procuro mantenerlos, sólo como lo que ya son, bellos recuerdos…Hechos e historias que simplemente forman parte de mi vida..,

    Sí sigue _ y creo que más firme que nunca_, mi esperanza en el futuro, en poder ver un mundo distinto conforme a mis ideales…disfruto de mi excasa libertad de elección, en silencio , con serenidad .
    No creo en absoluto en cantinelas, frases hechas, reclamos comerciales… ya sean otoñales, primaverales o …navideñas..

    Solo sé que estoy viviendo otra etapa de mi vida…eso es todo, tan pobre o tan rica en emociones como cualquier otra…sólo distinta..

    Yo diría que en EL OTOÑO DE NUESTRA VIDA, ésta se embellece con esperiencias y vivencias…,
    Lo vivido no es terreno baldío sino todo lo contrario, …ha sido el abono para consolidar nuestras ideas…para hacer algunos balances ,,,En mi caso así ha sido.

    Asumo mi realidad, sin malos recuerdos, sin rencores, sin mala conciencia, y me esfuerzo en reconocer, sin bajar nunca la guardia, mis propios errores y mis limitaciones.

    Creo que en EL OTOÑO DE LA VIDA, es fundamental que sigamos siendo siendo nosotros mismos y que se note en “el como vivimos” , todo lo ya hemos vivido…

    un beso poeta…

  2. 2 justi
    17 octubre 2009 en 00:00

    “Entonces era otoño en primavera,
    o tal vez al revés,
    era una primavera semejante al otoño” (Angel Gonzalez)

    Así es, amiga Lola, como tú dices, “en el Otoño de nuestra vida, esta se embellece con experiencias y vivencias nuevas”
    como nueva primavera…
    Gracias por tu comentario tan personal de cómo sientes el Otoño.
    Sin duda, es una estación muy emotiva, reflexiva, donde el ciclo de la vida se ve tan palpable que nos asemejamos a esas hojas,
    fuente de vida sobre el suelo de la tierra.
    A veces nos vienen encima, a galope, a vaivén de hojas caídas, los recuerdos,
    y las ausencia forman parte de nuestra mirada a la naturaleza en esta época,
    y desde luego que es una mirada hermosa,
    Las manos aprietan añoranzas
    y el corazón fabrica sueños…
    Colores ocres, anaranjados,
    un paisaje que invita a pensar,
    a vivir,
    a amar.
    Gracias por tus palabras, como siempre, parte del post.
    Besos
    Justi

  3. 3 ana rodrigo
    17 octubre 2009 en 00:00

    Qué sabio el poeta Ángel González: Entonces era otoño en primavera,
    o tal vez al revés,
    era una primavera semejante al otoño” .

    Vida y muerte, añoranza y esperanza, pasado y futuro, decepciones e ilusiones, penas y alegrías, recuerdos y futuro, otoño y primavera. Esa es la realidad, esa es la vida, un manojo de contradicciones y, en ocasiones de contrariedades.

    ¡Cuántos sueños han caído al suelo y han rodado por los suelos pisoteados por ¿el destino?. Y no obstante, cuántas decepciones han dado paso a nueva vida, a nuevas primaveras!

    La hoja, encumbrada en todo su esplendor en su árbol, cae, bella aún, pero condenada a la putrefacción, que será el humus que, a su vez, sirva para alimentar nueva savia. El ciclo de la vida, la energía que pervive a pesar de la muerte. Nada se pierde, otoño e invierno que posibilita primaveras reventonas de vida y veranos de frutos sabrosos. Eso somos, sólo nos falta creérnoslo.

    La vida siempre es vida y así hay que vivirla, con sus altos y bajos, con una apariencia más o menos saludable o manos o menos amarillenta, pero siempre con un horizonte por delante, una utopía, una esperanza.

  4. 4 justi
    17 octubre 2009 en 00:00

    Ana Rodrigo…
    vaya comentario tan bello,
    qué disertación vital sobre los ciclos de nuestras días nos haces. Gracias.
    Y qué bien pega con el verso de Angel González que he puesto.
    Ya veo despuntar tus dotes poéticas, (brotes verdes…) por más que te las quiera dar de sólo sesuda prosista. !Vales mucho!
    Angel Gonzáles es representante de estos poetas del medio siglo pasado, por donde hemos columpiado nuestrás vidas. Su palabra, parece hasta algo nuestra.

    Te dejo otro poemita de él, a ver si te gusta:

    ENTONCES.

    Entonces,
    en los atardeceres de verano,
    el viento
    traía desde el campo hasta mi calle
    un inestable olor a establo
    y a hierba susurrante como un río
    que entraba con su canto y con su aroma
    en las riberas pálidas del sueño.

    Ecos remotos,
    sones desprendidos
    de aquel rumor,
    hilos de una esperanza
    poco a poco deshecha,
    se apagan dulcemente en la distancia:

    ya ayer va susurrante como un río
    llevando lo soñado aguas abajo,
    hacia la blanca orilla del olvido.
    ____
    Besos.

  5. 17 octubre 2009 en 00:00

    “¡Mira! Ese soy yo.”
    Ese, Justi, somos todos,
    con nuestros otoños y nuestras primaveras.
    Hay etapas en nuestra vida que acaban,
    y pensamos, es nuestro otoño,
    sin embargo otras comienzan, es primavera de nuevo…
    Y quizá el otoño de nuestra vida,
    sea la primavera más florida.
    Y pasamos un invierno,
    período de reflexión, de reconversión del alma,
    para luego reventar en explosión de ilusiones,
    de energía, de vida.

    Y se secó la última rosa,
    y ya no quedan gorriones en el árbol aquel
    que les servía de nido,
    y los árboles se desnudan de sus hojas.
    Pero los rosales brotarán de nuevo,
    y las rosas serán más rojas…
    y los gorriones volverán con más vida,
    poblarán de nuevo las ramas de aquel árbol…
    Como volverá la primavera
    a nuestras vidas…
    Otra primavera, quizá,
    pero es que acaso, ¿no es cada primavera diferente?

    Hoy te sentiste hoja convertida en abono para la tierra…
    y de ahí resurgirás para volver a ser hoja,
    que se mostrará erguida,
    en lo alto del árbol más frondoso,
    y es que hojas somos, hojas caducas,
    convirtiéndonos en tierra hoy,
    para renacer mañana…

    Precioso poema, Justi,
    Renacerás en una primavera hermosa…
    Muy bonita la foto.
    Besos.

  6. 6 justi
    17 octubre 2009 en 00:00

    !mira! ESE SOY YO!…
    es eso:
    el vuelo de una hoja,
    desde lo alto de la cúpula del árbol
    hasta su sueño a ras de suelo…
    -esta era mi intención-
    pero la lectura la hacéis vosotr@s que la leéis,
    y el poema es lo que sintáis.
    Bello comentario el tuyo, Estrella, disertando sobre el ciclo de otoños-primaveras por los que giran nuestras vidas…
    “pero los rosales brotarán de nuevo”
    y será por el mes de abril y Mayo…

    Pongo aquí este poema de Angel González
    en el que habla de lo mismo que estamos diciendo,
    de luces y sombras:

    ESTE CIELO:

    El brillo del crepúsculo,
    llamarada del día
    que proclama que el día ha terminado
    cuando aún es de día.

    El acorde final que,
    resonante,
    dice el fin de la música
    mientras la música se oye todavía.

    Este cielo de otoño,
    su imagen remansada en mis pupilas,
    piadosa moratoria que la tarde concede
    a la débil penumbra que aún me habita.

    (Ángel González “Otoño y otras luces” )

    gracias Estrella por tu siempre cita en mis posts.
    Un beso.

  7. 7 popochan
    18 octubre 2009 en 00:00

    JUSTI: por fin puedo ver tu blog en Woprdpress!
    Es precioso, me encanta.
    Tus versos Otoniales suenan un poco raros en esta primavera terca del tropico.
    Pero me saben a gloria, como siempre.
    Te admira, te encumbra y aprende de ti,
    tu hermano poeta: Pop.

  8. 8 justi
    18 octubre 2009 en 00:00

    Me alegra Pop saludarte directamente desde el blog, sin coger el vuelo de nube peregrina otoñal.
    ¿ A qué montaña te has acercado para que te llegue ya la señal de WP? ¿Has viajado?
    Me hablas primavera terca del trópico…
    Podrás llenar la mano de pétalos de madreselvas,
    aquí se nos llenan de viento y de hojas que buscan el suelo donde soñar que son tierra.
    Lo dicho,
    un abrazo, y
    seguiremos el mismo vuelo del aire,
    que otoño y primavera no son tan distantes…
    Justil

  9. 9 Pilar
    18 octubre 2009 en 00:00

    Ay Justi Gracias! Ya te vuelvo a encontrar en ‘casa’… Me encantado llegar y ver tu cabecera de nuevo… ese puente de piedra zamorano. Ya te comenté que soy algo de esa hermosa tierra (por parte de abuelos paternos. Tengo primos hermanos viviendo por allí)

    Bueno, como el post va de otoño y poemas… a ver que sale!

    Otoño en Zamora,
    y sobre el puente estoy
    viendo correr las últimas hojas caídas.
    Como barquitos a la deriba,
    unas se alejan,
    corren deprisa…
    otras no quieren irse
    y vuelven a la orilla…

    Otoño en Zamora,
    y un gran poeta,
    haciéndole poesía…
    No guardes tus botas Justi,
    las necesitarás para dar paseos
    por la orilla del río
    y seguir haciendo
    poesías al invierno…

    Un beso grande! y volveré para asomarme de nuevo a la barandilla de este puente y ver flotar esas hojas secas que el agua no arrastra, sólo las mece…

    ABRAZO JUSTI.
    Feliz tarde de otoño.

    Pilar

    PD. Nací en otoño y me gusta la estación, yo no veo hojas muertas, yo veo renovación…

    • 10 justi
      18 octubre 2009 en 00:00

      Sí, Pilar.
      Ahí, de frente, tienes nuestro siempre puente de Piedra.
      el río es el Duero,
      sus aguas siguen lamiendo las rocas que aguantan
      el Castillo de Doña Urraca, Señora de la ciudad.
      Sí, es Zamora…

      En la arboleda de las orilla,
      y en las islas cuando el cauce baja,
      los silbidos de los mirlos nos señalan el verde amarillento de las hojas,
      es otoño.
      La luz sobre las piedras, de un sol demacrado, nos agarra la mirada.
      Con nostalgia entonces evocamos la primavera pasada.
      Y me pregunto si no seré esa hoja
      que arrastra el agua…
      otoño en Zamora junto al Duero…
      Gracias Pilar por tu comentario,
      me alegro tengas buenos recuerdos de la tierra
      de tus abuelos.
      besos

  10. 11 Rafael
    18 octubre 2009 en 00:00

    Hola Justi,

    de los poemas que te he leído éste es uno de los que más me han gustado. Extraordinaria la forma en que mezclas los distintos planos y su gran poder evocador. Felicidades.
    Un abrazo.

    • 12 justi
      18 octubre 2009 en 00:00

      Así es, Rafael, planos entrecruzados,
      arboledas desnudas,
      como amores que bajan al suelo.
      Amarillos senderos,
      grandes hojas de oro y luz,
      nuevos sueños…
      Siempre tendemos a reflejarnos en la naturaleza,
      y la del otoño nos es muy similar y cercana.
      Un abrazo, y gracias por pasearte por esta nueva plataforma por donde publico
      ahora.

  11. 13 ana rodrigo
    19 octubre 2009 en 00:00

    Monólogo de una hoja en otoño.

    Ay, ay, que me caigo. Me lo temía, ya hacía tiempo que me veía un poco demacrada y esperaba que cualquier día una pequeña brisa me arrancaría de lo que ha sido mi vida. Bueno, al fin y al cabo ese era mi destino desde que allá en la lejana primavera aparecí como un minúsculo apéndice verde pujando por la vida.

    Claro que yo sabía que llegaría este momento, y no por ello es un momento fácil. También es verdad que la levedad de mi ser me ha impedido darme un buen castañazo contra el suelo, (como el que me he dado yo, dijo la castaña vecina). Uf, dijo, la hoja, esta lo tiene peor, antes de que se la coman, es posible que le den unas vueltas por las brasas. No le prestó demasiada atención, la situación vital del momento era demasiado importante, no debía distraerse, tenía que vivir con intensidad la nueva situación y el poco teimpo que le quedaba.

    ¡¡El pasado!!, era irremediable no mirar atrás. Pensaba en el pasado y recordaba aquella primavera, (la única de su vida, claro, no hay segundas oportunidades), con toda la explosión de vida que vivió ella y su entorno, árboles, hierbas, insectos, pájaros, amapolas, flores de todo tipo… . Se decía: soy una hoja, insignificante pero junto a miles de hojas adornamos los árboles, servimos de cobijo a quien necesitó de nosotras, calmamos los calores veraniegos al paseante, acompañamos a quienes se sentaban a leer a nuestra sombra, a quienes en el banco del parque se quisieron, se amaron se besaron, soñaron…

    No se le pasó por alto a nuestra protagonista que las hermosas flores, a pesar de su hermosura, aún habían sido más efímeras que ella, ni siquiera consiguieron alcanzar el otoño y no obstante llenaron de belleza e incluso de fragancia allí por donde pasaron.

    Ella sí consiguió llegar a su otoño un poquito más tarde, pero la decadencia en la que se encontraba en este momento era demoledora, las venas por las que en otro tiempo corría la savia a borbotones, se estaban secando, la brillante y esplendorosa piel se volvió rígida y cada momento que pasaba se semejaba más a la tierra en la que reposaba. Tuvo un último momento de esplendor que sorprendió a algún curioso paseante, atento a la estación otoñal, pero fue tan efímero que casi ni valió la pena.

    El otoño es un tiempo revuelto y a la situación penosa en la que se encontraba nuestra querida hoja, se le añadió una nueva desgracia, un remolino de viento la transportó a otro lugar alejado de lo que había sido su hogar, su tronco, sus ramas, aquello a lo que ella había dado vida al mismo tiempo que la había recibido. Algo se acababa, algo nuevo le esperaba, no sabía qué, pero no tardaría mucho en saberlo: el empleado de la limpieza del parque la metió en una bolsa, una bolsa de plástico, sin transpiración, total para qué, ya no necesitaba el aire. Junto a otras muchas compañeras de destino, en medio de un quejío inútil, desaparecieron de su lugar habitual, de su ambiente, de su existencia, pasaron a otra ¿vida?.

    Su lugar lo ocuparán otras hojas en otras primaveras, en otros veranos, la vida sigue, no se detiene.

    ¡¡¡Como la vida misma!!!

  12. 14 justi
    19 octubre 2009 en 00:00

    Hola, Ana,
    no le has puesto nombre a tu protagonista, pero podíamos ser tú, yo,
    una hoja de manzano, de magnolia,
    de cerezo,
    una ilusión de María
    disfrazada de nube, mendiga, o de flor,
    de Juan soñador,
    de Pedro…
    Es el Otoño que llega con un suave murmullo.
    Ya no se oyen los grillos taladradores aquellos,
    ya se fueron las mariposas,
    y sólo me quedo yo ante el espejo…

    Pero tú cuentas mejor la historia,
    no le has puesto nombre a la hoja, mejor, ¿para qué?
    tampoco nos has dicho la fecha de su cumpleaños,
    ni cómo amó ni cómo la amaron… tampoco importa en este caso;
    sí sabemos que fue feliz,
    con ese miedo !a que me caigo! -como describes-
    !ay, este viento del norte que arrecia!
    Y ahí está el suelo alfombrado de hojas y castañas:
    unas, amarillentas, deshilachadas casi,
    y las otras, las castañas, esperando la fiesta del fuego…
    La emoción del Otoño.
    La historia de una hoja,
    contenta en su vuelo al suelo.
    La rosa duró menos. Se contenta.
    Ella escuchó y arrulló los besos de los caminantes
    por más tiempo,
    y fue vitoreada,
    tiene amantes, alumnos, amigos,
    marcas en la piel de manos que la acariciaron,
    montañas que recogen su mirada,
    y oro esperando en el suelo…
    (Fin de escena)
    Se limpió el tatuaje.
    Sobre la mesa siguen las rosas puestas,
    se quitó la careta de princesa,
    su color de mariposa.
    Vino por la ladera una ráfaga fuerte de aire
    y se abrazó al baile de otras hojas sueltas.
    Desde una ventana, ya cerrada,
    suena musica, son las 4 estaciones de Vivaldi,
    ha pasado un ángel,
    y se llama, ilusión, fuego…
    En el árbol ya está naciendo, en silencio, nueva vida,
    nada se pierde para siempre…

    ¿ Y me preguntas porqué estoy contento?
    te diré como el poeta…
    “de los álamos del río vengo…”
    Gracias, Ana María, por tu brillante comentario.
    Veo que también el viento arranca poesía…
    y nos da vida…
    Y besos.
    Justi

  13. 15 ana rodrigo
    19 octubre 2009 en 00:00

    Gracias Justi por no protestar ante mi invasiva entrada otoñal en tu blog.

    Dices: “Veo que también el viento arranca poesía…” Mi pobre elegía no llega ni siquiera a la categoría de poesía. Ni hexámetros ni pentámetros; a palo seco.

    El crujir de las hojas secas en el ataúd comunitario, es bastante tétrico, lo reconozco, pero seríamos unos ilusos si sólo viésemos primaveras.

    Realmente la hoja no necesita nombre, ¡Para qué? Nos reconocemos en la mullida alfombra otoñal.

    Querido Justi,tus respuestas en ocasiones superan al post original. Realmente respiras y espiras poesía. Yo hago lo que puedo dentro de mi prosaica manera de expresarme.

    Besosssssssssssss

    • 16 justi
      19 octubre 2009 en 00:00

      Ni hexámetros, ni tercetos, ni haikus ni sonetos…
      Como dices, ANA, a palo seco, a sentimiento abierto;
      quizá sea eso la poesía, el fondo,
      y el papel de celofán sea sólo el envoltorio.
      Gracias por tus saludos-comentarios en este paseo de hojas amarillentas…
      uno de tantos sitios para encontrarnos,
      como puede ser el bar,
      la montaña de Granada,
      el embalse del Esla…
      Tu prosaica forma de escribir -como apuntas-es poesía,
      y de la buena.
      Vivimos tiempos de códigos marcados por la inmediatez,
      también en internet,
      y quizá nos haga falta llenar las manos de nubes
      y lanzarlas, como palomas, como palabras, a volar por la ventana…
      otra manera de vivir, de hablar, es posible.
      !feliz semana!
      besos
      justi

  14. 19 octubre 2009 en 00:00

    Justi…¡siempre me sorprendes!
    Ahora con esa cambio de cara de tu blog…, pensé
    que andaba en otro sitio..;-)
    Ya por la otra plataforma superé la sorpresa y te dejé mi parecer…Tremenda oda te ha sugerido esta imágen que al la vez coincide sí, con ambos “otoños” de muchos de nosotros… Un bello canto a la vida…El matíz melancólico también me hizo recordar esta bella frase de George Sand;
    “El otoño es un andante melancólico y gracioso que prepara admirablemente el solemne adagio del invierno.”
    El eterno ciclo de la vida…, ya vendrá luego el renacer de la primavera después del sosiego y estado reflexivo que dará nuevo brío a estados por venir.
    Muy bonitos los poemas de Angel Gonzáles.., gracias por dejarlos aquí y recordárnoslos…y lo mismo los comentarios que contribuyen que llegar a tu página sea todo un placer.

    Gracias mil amigo …y que te lleguen a través de estos potentes rayos solares de hoy mis mejores vibras acompañados de un beso..

  15. 18 justi
    19 octubre 2009 en 00:00

    ¿Siempre sorprendo, ILONA?
    Bueno!!… debe ser cosa del otoño,
    luz ténue, dorada, que se refleja también en el blog.
    Siempre buscando algo distinto; todavía no he dado con la fachada que me guste del todo,
    así que ya seguirás viendo cambios.
    Nada es eterno.
    Espero que el puente sobre el Duero, al menos, siga encabezando estas entradas.

    Bonito el otoño… un poco reflexivo,
    pero como la otra cara de la rosa, de la primavera.
    Te dejo con otro verso del poeta:

    “Qué sabes tú de lo que fue mi vida?

    Ahora sólo ves estos últimos años
    que son como la empuñadura de un cuchillo
    clavado hasta el final en mi costado.

    Arráncalo de golpe y un borbotón de sueños
    salpicará tu rostro.

    Podría dejarte ciega. Ten cuidado”
    (Angel González)

    Gracias por comentar.
    Besos.

  16. 19 octubre 2009 en 00:00

    Nada que decir que no te hayan dicho querido amigo. Me ha encantado.
    Un abrazo.

  17. 19 octubre 2009 en 00:00

    Justis, eres un filósofo contemporáneo de la palabra escrita.
    Un abrazo.

  18. 21 justi
    19 octubre 2009 en 00:00

    Hola Carisdul, gracias Laura,
    nada que decir,
    pero todo por decir…
    Y en este otoño donde golpean las hojas sueltas contra los crsitales,
    ¿qué nos dicen?

    os dejo este verso del poeta
    Ángel González:

    “La niña movió el aire con los labios.
    Detrás de los cristales nadie supo
    lo que dijo. Era triste
    mirar a aquella gente
    intentando aclarar una sonrisa.
    Y sin embargo estaba todo claro:
    la niña
    había sonreído simplemente.”
    Besos,
    Justi

  19. 19 octubre 2009 en 00:00

    Ciertamente Justi…, fue el puente sobre el Duero lo que de primera te identificó para mi 🙂

    Y si, es bonito el otoño, con el soplo de su viento y todo incluido. Por esa razón me encanta recorrer los bosques cercanos, llenarme de su cromatismo mientras disfruto de la crujiente alfombra de hojas secas debajo de mis pasos…

    Y acá dejo para compartir ese poema de Angel González;

    Bosque

    Cruzas por el crepúsculo.
    El aire
    tienes que separarlo casi con las manos
    de tan denso, de tan impenetrable.
    Andas. No dejan huellas
    tus pies. Cientos de árboles
    contienen el aliento sobre tu
    cabeza. Un pájaro no sabe
    que estás allí, y lanza su silbido
    largo al otro lado del paisaje.
    El mundo cambia de color: es como el eco
    del mundo. Eco distante
    que tú estremeces, traspasando
    las últimas fronteras de la tarde.

    Un beso.

    • 23 justi
      19 octubre 2009 en 00:00

      Veo, Ilona, que también lees a Angel González. Buen poeta.
      Entre mis manos anda siempre cercano un buen libro de poemas de él: PALABRA SOBRE PALABRA.
      Sin duda, su obra es de las más significativas de la mitad del siglo XX… Su generación, la de los cincuenta, constituye, junto con la generación del ventisiete una cita indiscutible de la poesía del pasado siglo, nuestra poesía contemporanea, y de la que poco o nada se habla, aunque en poesía las etiquetas históricas son simples anécdotas. La poesía no tiene edad.
      Te pongo este verso donde en plan descreyente
      deja en pie la verdad del amor frente al tiempo y la muerte:

      «No creo en la Eternidad.
      Mas si algo ha de quedar de lo que fuimos
      es el amor que pasa»

      Ya ves, Ilona, que tu foto da para reflexionar mucho,
      sobre la vida y las hojas voladoras del otoño…
      Gracias, un beso.
      Justi

  20. 24 crguarddon
    21 octubre 2009 en 00:00

    Hola de nuevo Justi, me encanta lo que has escrito sobre la fotografía de Ilona, ya te dejé mis impresiones en moldeando, hoy os dejo un beso grande para los dos, para ti, por escribir tan bien sobre las hojas secas del otoño y para Ilona, por pintarlas tan hermosas y de esta formar estimular tu creatividad y tu don…¡poeta!
    Felicidades a los dos.

  21. 25 justi
    22 octubre 2009 en 00:00

    Gracias Carmen
    ya sé que estuviste paseando por Moldeando la Luz,
    comentando las palabras y fotos de los amigos.
    Siempre es agradable recibir saludos y abrazos,
    es como la mejor brisa de otoños y de primaveras y de todas las estaciones
    A ver si te veo y comento fotos nuevas por allí.
    Seguro que todavía tendrás de tu viaje…
    Besos

  22. 26 lolita
    27 octubre 2009 en 00:00

    Buenos dias Justi, con este video y esta musica, aun me gusta mas el otoño,dan ganas de coger una camara y pasear por el bosque y admirar estos colores y saltos de agua, que nos proporciona la tierra,felicidades a todos estos amigos ,que nos dejais pasear por estos paisajes y a ti por el autor del blog,
    un abrazo LOLI……..

  23. 27 justi
    27 octubre 2009 en 00:00

    Pues ya sabes, Lolita,
    una cámara
    y a plasmar el otoño,
    a retener su luz dorada en la mirada…

    Sin hacer nada,
    entre hojas y viento,
    tirano, el tiempo avanza…
    Ya es Otoño en nuestros bosques,
    pero en nuestra alma
    todavía es primavera…
    Gracias por tus palabras y abrazos.
    Más abrazos para ti.
    justi.

  24. 15 noviembre 2009 en 00:00

    Justi, poeta sensato,
    hermosa descripción otoñal
    nos brindas; autoretrato nato
    que cual savia lleva
    a las ramas su encanto
    y trasmite, irradiando luz,
    una pátina de acetato
    a las rosas y los cantos
    con que ilustras tu alegato.

    Son tantos los escritos que, poco a poco, espero poder ir conociendo tu obra y tu trabajo fructífero y sensible, lleno de emociones y figuras poéticas.
    Los ripios son producto de las horas en que escribo; espero sepas aceptarlos como descripción de esta alma un tanto fallera que me acompaña en el camino, cual río que va a para a la mar.
    Feliz semana


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Zamora, Puente de Piedra

puente pequeño

Soy lo que siento

¿Quien soy yo? soy lo que me ocurre y siento, azul, rojo, espacio, a veces niño y luego sentimiento, aroma de lejanos tiempos... La mañana es clara y el amor pasa todas las tardes ante mi casa. Soñando, esperando, asomado a la ventana estoy Justi

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leon felipe -monumento en Zamora-

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PIEDRAS SAGRADAS

Con las piedras sagradas de los templos caídos grava menuda hicieron los martillos largos de los picapedreros analíticos. Después, sobre esta grava, se ha vertido el asfalto negro y viscoso de los pesimismos. Y ahora... Ahora, con esta mezcla extraña, se han abierto calzadas y caminos por donde el cascabel de la esperanza acelera su ritmo. (Poema de León Felipe)

puente del Esla

puente esla
Tú, viejo Duero, sonríes entre tus barbas de plata, moliendo con tus romances las cosechas mal logradas. Y entre los santos de piedra y los álamos de magia pasas llevando en tus ondas palabras de amor, palabras.

santovenia del esla

santovenia2

MI PUEBLO

Un pueblo entre campos, pequeño, casas llenas de hermanos, una torre de iglesia, alta, y muchos tejados rojos, bajos. Un rio, encinas, una pradera para el ganado, flores, niños por las calles, los sembrados... Gentes que abren surcos en la tierra mientras miran a lo alto a ver si llueve. SANTOVENIA DEL ESLA es MI PUEBLO.

ARTESANÍA DE PERERUELA (zamora)

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autor JUSTI


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