02
Oct
09

A NUESTRA SIEMPRE JOVEN-VIEJA ESCUELA -recuerdos-

Y tú, ¿guardas  aun la Enciclopedia aquella?


Miro esos pupitres de madera…
como cipreses plantados
en la ya vieja escuela destartalada…
!Cuántos sueños entre capas de barniz de la madera!,
entre manos heladas que buscaban
esa estufa arrinconada…escuelamediana(foto de José Luis Cuendía (Guendy) – publicado en “Moldeando la luz”)

Pero no me viene otro pensamiento más que de felicidad,
nosotros, los que superamos ya los cincuenta,
cintuenta y más…
Época radiante la nuestra, romántica, soñadora,
llena de temores, proyectos.
Era tanto lo que queríamos hacer que se nos quemaba el tiempo en el deseo…
Ahora, lo contemplamos con calma,
dejado ya el galope aquel
con el que nos enfrentábamos a la vida con ansiedad;
no necesitamos correr tras un BUS, tren o tranvía
para llegar a la hora al cole, a la oficina
al trabajo…
Adiós a las noches en vela,
a las centraminas para superar reválidas y oposiciones,
tampoco nos importa ya mucho las noches.
Nosotros, los que resistimos a esa escuela que nos muestra la foto,
el tiempo nos ha moderado,
nos sigue cabreando, eso sí, las injusticias, los políticos corruptos,
y los oportunistas avariciosos sin pudor…

Pero somos conscientes que este desaguisado mundo mejorable,
tampoco lo cambiaremos ya nosotros.
Ya, en su día, hicimos lo que pudimos por las libertades de todos.
Hoy, hemos dejado las pancartas y griterío de la calle por el chat,
pero que nadie nos impida
callar,
gritar,
y hasta si llega el caso, blasfemar
por mantener la justicia ante nuevos vendavales.
Nosotros, los que resistimos como robles tras las curvas del sendero
de la vida,
como esa escuela ahí plantada…

2-3-4

¿Dónde guardas ahora la Enciclopedia aquella?
¿Sabes lo que le pasó al que se ponía detrás de tu mesa?
¿Adónde habrá ido la niña aquella de trenzas?
¿Encontraste aquel tesoro?
Creo seguimos siendo lo que soñamos ayer
lo que soñábamos ser de mayores…
Adiós a la lucha por un puesto…
Hoy estamos viviendo aquel proyecto
que alumbramos tras las ventanas de la escuela,
aquel nuestro primer empleo,
y pluriempleos.
Sobrevivientes somos, otros no tuvieron tanta suerte…
Contemplemos con placidez el camino hecho, tampoco tuvimos tan mala suerte,
no volvieron a lanzarnos sobre nuestras cabezas bombas nucleares …
!qué desfachateces hacemos los humanos!
Tampoco han explotado en el patio de nuestras casas metralla y bombas
de las que cayeron y se enterraron cuando la guerra.
Hemos resistido, el tronco y las cervicales un poco enganchadas, eso sí,
como las de ese roble zarandeado por el viento,
pero erguidos…!cipreses mecidos por el viento!
Hemos sorteado las diversas crisis económicas… y ¿cuántas van ya?
Casi todo superado,
y a pesar de nuestra deficiente alimentación, del racionamiento,
de nunca poder estrenar zapatos,
(siempre estaban allí esperando los del hermano mayor…)!vaya lata!

Ya todo cambió.
Nuestros hijos son más altos, y las sobrinas más guapas…
pueden estudiar si quieren,
y hasta nos complace que no se vayan de nestro lado,

que les cueste irse de casa,

¿Qué más podemos pedir? nada… continuidad
y paz.
Y dar gracias a la vida… que nos ha dado tanto -como dice la cación-
Hay sequías, nos quejamos,
pero al final llueve, se llenan los pantanos,

se riegan los geranios,
el sol sigue saliendo cada mañana,
las playas siguen concurridas en verano,

y en otoño las hojas vuelven a desprenderse del árbol;
yo me reencuentro con la escritura,
y tú me estás leyendo
mientras apuramos los días leyendo versos…

5-6-7

!Brindemos!
recordando aquel ayer,
cuando las casas se llenaban de hermanos,
faltos de muchas cosas 

y poco pan sobre la mesa…

pero llenos de amor.

!Felicidades, sobrevivientes
de aquella vieja escuela!

Por Justi


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19 Responses to “A NUESTRA SIEMPRE JOVEN-VIEJA ESCUELA -recuerdos-”


  1. 1 gloriainfinita
    3 octubre 2009 en 00:00

    Un poco de nostalgia, otro poco de esperanza, pizquita de ilusión tranquila… buenos ingredientes para tu “guiso”. Me ha encantado ver las fotos. Mi enciclopedia se perdió por el camino, tengo hermanos menores y ya sabes, nos la pasábamos, pero aproveché para comprar una nueva cuando la reeditaron.
    Y respecto a los compañeros de aquellos años, si, algo sé de ellos, algunos murieron, dos en accidentes en la mina, con algunos otros tendré un reencuentro la próxima semana, una comida de antiguos amigos, bastante gamberros, por cierto a los que no veo desde hace cuarenta años(que nervios). Ya no grito en las calles tanto como antes, es verdad, pero todavía grito muchas veces. Un abrazo, Justi.

  2. 2 justi
    3 octubre 2009 en 00:00

    -”YA NO GRITO EN LAS CALLES COMO ANTES” (Gloria)
    – Pues yo tampoco, amiga Gloria, pero lo añoro.
    Ganas me dan a veces de abrir la mano y lanzar de nuevo
    octavillas,
    piedras,
    gritos…
    Me he integrado en una multitud de estatuas uniformadas,
    y lo que veo, a veces, me tira de espalda,
    y necesito que alguien me arroje un balde agua…
    Pero sobreviviremos a esto también,
    conquistaremos de nuevo el mundo con la palabra…
    Besos

  3. 3 ana rodrigo
    3 octubre 2009 en 00:00

    Mi querido Justi, demasiada nostalgia de un pasado muy concreto, eso sí, y no obstante muy único en la vida de un ser humano de cierta edad (vamos a dejarlo ahí). Siempre digo que yo he vivido desde la época de los Picapiedra hasta la época de la llegada a la luna y, quién sabe, si todavía veré a algún ser humano en Marte. He sobrevivido al pizarrín y la pizarra, y he llegado hasta el ordenador, desde el telegrama hasta los email, los chats, los faceebok, las video llamadas y lo que veremos….
    Esto se nos ha venido dado, mientras que los cambios sociales, la humanización de las nuevas tecnologías, la expansión de los valores, de la ética o de la moral, siempre están ahí, como una asignatura siempre pendiente, como un reto en el que todos y todas tenemos y debemos arrimar el hombro. Aquí no caben nostalgias, lo mejor siempre está por venir. Y en vez de un pelín de esperanza, tendremos que echar el alma por delante mientras nos quede un soplo de vida. Queda tanto por hacer, que nuestra posición espiritual debería ser siempre la del atleta, con un pie atrás para tomar impulso y siempre mirando hacia la meta.
    Mi querido Justi, este post te ha salido un poquito bajo de tono, a ver si entre todos y entre todas levantamos el ánimo a sabiendas de que al derrotado ya no habrá nadie que lo venza, la victoria será de quienes están aún siguen en la lucha.
    Besossssssssssssssssss

    • 4 justi
      3 octubre 2009 en 00:00

      Hola Ana María,
      ¿Cómo está el pantano? Cuando fui en Junio estaba muy bajo. Espero que llueva en esa franja de tierra donde las montañas hacen de murallas espanta nubes de agua.
      Por un lado las de Galicia, por el otro las de León, y el resto es desierto de campo…
      Espero que algún día nos lo mostrarás lleno.¿Si? ¿Cuándo?
      Eso sí, cigüeñas en el campanario de la Iglesia del pueblo bastantes… Sin duda, les gusta el aroma a rezos e incienso…
      Cambiando de paisaje.
      La estampa de la escuela es lírica,sí, nostálgica,también, pero de buen tono. Le falta el sustrato denso, pero eso lo ponéis vosotr@s con vuestros comentarios, no lo voy a hacer yo todo…
      Eran aquellos tiempos de buena avenencia entre las sencillas gentes del lugar, o eso creía yo, que tampoco me enteré mucho, pues pronto me echaron a estudiar, tenía las manos blandengues para el campo, me mareaba al sol, y no sé de cuantas cosas más me enteré luego…Salvo para arrear la burra en la noria, por lo visto para poco más valía !Con lo completito que yo me creía…! ya ves, nadie es pefecto, ni Justi.
      Al igual que tú, que muchos más, me aparté y fui a hablar con las libros y las piedras…
      El niño que fui en esa escuela se trasformó en río. La palabra tuvo una respuesta…
      Hoy estoy en este puerto. Hace un rato que pasó un barco.
      El el recuerdo queda la pizarra y el pizarrín, y el frío de la escuela…
      Besos, acabo de hablar con mi hermana y le he dicho que te estaba escribiendo…por supuesto también te manda besos,
      Justi

  4. 3 octubre 2009 en 00:00

    ¡Qué bonita entrada, nuestra vieja escuela, donde empezamos a caminar,
    Entre tinteros y plumas, enlazando letras, interpretando mapas,
    ¿te acuerdas?
    Los mapas mudos…
    – A ver, Justi, señala Zamora y el río que la cruza… (decía la maestra)
    ¡Cuántos años han pasado!
    Hemos vivido momentos buenos y malos,
    pero aquí estamos, y aún seguimos enlazando palabras,
    interpretando versos… tejiendo sueños…
    Y que sea así por mucho tiempo…
    Tenía nueve años cuando dejé la escuela,
    y lo recuerdo muy bien,
    recuerdo cuando lijábamos las mesas a final de curso,
    teníamos que quitar las manchas de tinta, y a veces costaba…
    y luego las dábamos cera con un trapo y con otro las sacábamos brillo,
    así tenían todo el verano para secarse bien.
    De la entrañable escuela del pueblo,
    pasamos a los tétricos internados,
    donde la soledad, la añoranza del hogar pesaba…
    pero eso curtió nuestra alma,
    nos hizo ser fuertes, nos hizo ser luchadores…
    y aquí seguimos…
    la vida ha dado muchas vueltas,
    algunos se han ido, de otros no sabemos nada,
    pero todos aquellos que se sentaban en el pupitre de al lado,
    seguirán formando parte de nuestros recuerdos…
    ¡Ay, la vieja escuela, donde aprendí a juntar letras,
    para formar palabras!
    Precioso este recuerdo de la vieja escuela. Y unas fotos muy entrañables…
    Besos.
    Estrella

    • 6 justi
      3 octubre 2009 en 00:00

      Pues qué suerte tengo,
      hacéis unos comentarios, Estrella, que me mejoráis el relato, y lo digo
      por ti, y por cuantos os acercáis por aquí.
      Hasta ganas me dan de coger vuestros comentarios, esparcirlos, agitarlos, ampliarlos,
      ponerlos un rato mirando por la ventana y hacer luego un puzzle-post nuevo.
      Por supuesto, quedaría mucho más completo…
      Gracias, como doy las gracias a todos que os asomáis a este terraza. Se está bien todavía, hay ya alguna hoja, algún pétalo, por el suelo, siempre de las madreselvas…
      En este invierno, en esta poda invernal he de decidir que hago con ellas, las invasoras…

      Hablando del post…
      Oh! Los de la joven-vieja escuela,
      cogimos los libros con brío, a pesar del frío castellano, con urgencia por salir de la pobreza y nos alojaron en grandes colegios y barracones
      entre montones de rezos y piedras. Desde allí vislumbramos entre nieblas
      una ciudad lejana y en espera.
      Hoy, somos unos más de aquellos que abandonamos el campo por la ciudad,
      Unos en trenes destartalados, de madera,
      (¡cómo me veo en esta gente que ahora llega en patera…!
      Todos traen la misma cara de extrañeza como la que yo entonces podría)
      otros en viejos autocares que eran monumento a la aventura en carretera;
      una maletita a cuestas.
      El colchón de lana bien enrollado.
      Alguna muda, un traje (corto el mío),
      los zapatos del hermano mayor,
      un rosario.
      Libros no.
      Y ganas de extender la mano y palpar la mano en un espacio de sueños…
      Y así, nos subimos, con coraje,
      al techo de la fábrica,
      a la tarima de una clase,
      ¡justi..a la pizarra, señala Zamora…! (luego se cambiaron los papeles, yo mandaba a la pizarra)
      Nos sujetamos a los postes
      Y nos hicimos decorado, vida nueva en la ciudad.
      Lejos quedaba la nostalgia, el pueblo, la familia,
      la escuela…

      Y aquí estamos, sobrevivientes…
      De eso va el post, de sobrevivientes. Otros no tuvieron tanta suerte.
      Y entre las piedras fuimos agua, lago, estanque, orilla,
      Afluente, río, uno de tantos, como vosotros, siempre mirando al mar…
      Eso somos, sobrevivientes de mil batallas…
      Y que podamos con las siguientes…
      Besos.

  5. 7 Pilar
    3 octubre 2009 en 00:00

    Justi me ha gustado mucho tu entrada de recuerdos… Mis pupitres ya eran otros (creo que los llamaban de ‘formica’ y su color era verde. los recuerdo como esas pizarras de los niños que puedes escribir y con la mano lo puedes borrar. Algo ‘plastificados’, les habían quitado su color natural), pero esos libros y esa música quién no los recuerda?.. Aunque haya alguna pequeña diferencia en años, esos libros (enciclopedias) estaban en todas las casas, sino propios, de hermanos mayores, y las orquestas eran las más escuchadas en las emisoras de radio. Paul Mauriat, qué recuerdos a las primeras televisiones..

    Como tú dices Justi, todo ha cambiado, pero todo continúa…
    Y dar gracias a la vida… que nos ha dado tanto -como dice la cación- y la posibilidad de estar hoy aquí contándolo…
    Quizá muchas hojas secas caídas.. algunos otoños ya, pero nuestro espíritu sigue lleno de primavera y eso es lo que cuenta.
    A los que hemos iniciado el ‘ecuador’ de la vida, nos queda la otra mitad…

    Seguiremos’fabricando’ recuerdos Justi. Y a seguir contándolos!

    Un fuerte abrazo!
    Pilar

  6. 8 Pilar
    3 octubre 2009 en 00:00

    Por cierto Justi, olvidé decirte que ha sido un placer seguir (por primera vez) a tu cometa hasta aquí. Aunque alquna vez, por eso de las prisas, te siga saludando en tu ‘otra’ comunidad…

    Besos. Pilar

  7. 9 justi
    4 octubre 2009 en 00:00

    Me alegro, Pilar, que la cometa viajera te haya traído hasta aquí en un viaje placentero, entre nubes largas y blancas sobre fondo azul. Allí, ya no hace falta que comentes, pues publicaré todo aquí por motivos técnicos de eficiencia. De ahora en adelante esta es mi terraza desde donde contemplo la montaña: Estás invitada.Aquí me encontrarás. Para la próxima vez, al poner tu correo ya te entrará directamente el comentario, Gracias.
    Sentidas palabras las tuyas, creo que todos los que hemos superado la barrera (¿qué barrera? jeje! pues nos sentimos como siempre-jóvenes)
    tenemos similares recuerdos, al menos los que venimos de escuela de pueblo de campo…
    Desde el campanario de la Iglesia podíamos mirar hacia abajo, y debajo y al lado está por donde pasa la Ruta de la Plata,
    Y contemplábamos los tejados de las casas, los corrales siempre con ganado, la escuela y su plazuela,
    más lejos el frontón, la farmacia siempre cerrada.
    Y ya distante,el prado, las flores en primavera y los surcos de los campos ondulantes…
    Podíamos mirar hacia arriba, siempre aquel cielo azul intenso adornado de nubes de kilómetros y kilómetros de largo, tanto como la carretera.
    Podíamos mirar a lo lejos, la ciudad, la vida que nos marcaba
    la Geografía de la Enciclopedia que ves en las imágenes.
    Estas son las estampas de aquellos años.
    Como ves, estampas para hacer lírica del pasado…
    No fue ni la mejor ni la peor infancia, fue nuestra infancia, la partida, el origen de
    donde salimos…de lo que somos.
    Gracias por tus palabras, Pilar,
    y besos
    Justi

  8. 4 octubre 2009 en 00:00

    Cuánto hemos aprendido en aquellos libros, y de aquellos maestros que con paciencia y entusiasmo nos enseñaban la vida. Allí, como dices, en aquellos pupitres como cipreses. Los años fueron pasando, afortunadamente lo contamos, y fuimos luchadores por una paz y libertad que no había, que no es poco. Vivimos etapas diferentes en nuestra vida, y hoy sabemos apreciar lo que realmente merece la pena y aprendimos a que con esfuerzo se consiguen las cosas. Y el principio de nuestro aprendizaje nos lo dieron aquellos libros que hoy todavía conservamos y hojeamos de vez en cuando.
    Un placer leer este homenaje que le haces a la que tú denominas acertadamente “joven-vieja escuela”.
    Un abrazo, Justi.

    • 11 justi
      4 octubre 2009 en 00:00

      Holam Fernando, veo que la cometa guía bien hasta esta mi terraza de palabras. El GPS incorporado en los colores funciona. Gracias.
      Pues sí, cierto, aprendimos con aquel modo de enseñarnos, con lo que nos dieron y quitaron, pero esto lo hemos ido añadiendo nosotros mismos:
      La colinas y montañas ya no nos parecieron ni tan altas ni plateadas, el campo siguió siendo inmenso, tanto que nos echó…Se despobló elpueblo…
      A veces cuando ruge el viento huracanado me refugio al soportal junto al viejo establo. Me veo allí estático, mirando el horizonte por encima de la tapia del corral, me veo en la plazuela de la escuela, jugando, con un brasero de lata de sardinas calentando los pies…. No fueron tiempos fáciles, no, pero resistimos y luchamos por las libertades…
      Adiós al paraiso que no fue tal.
      Y aquí estamos, amando la vida…
      Gracias por tu comentario.
      Abrazos.

  9. 4 octubre 2009 en 00:00

    Hola Justi como sabes yo ya te di mi opinión en el estreno de este post en Moldeadores…pero también sabías que que te la traslaría aquí…

    Ya compruebo que los comentarios son para todos los gustos…y es normal…

    El último no me cosco de nada porque aunque yo opino como ANA MARÍA…de que eres algo suavón en este post , veo claro que no expresas ni te muestras noltálgico de nada . Luego marquemos diferencias.

    ¿nostalgias de qué?…uffffffff, no lo entiendo (me refiero repito al último comentario…

    Yo como Ana María entiendo que es un post para ponernos en pie de guerra y enseñar los dientes..y en todo caso maldecir y mostrar al mundo aquellas barbaridades, tapadas por mucho clero, por el dictador aseisno y mucha , mucha hipocresia…De todo eso fuimos víctimas…

    Y el mérito grande de gran parte de nuestra generación es precisamente que sobrevivimos aquello y hoy somos los que de verdad y “sin palabrería hueca” seguimos luchando de de verdad por las libertades…

    Se ha andado mucho camino…pero más aún queda por recorrer…

    Hace unos días te lo decía y te lo repito ahora, esos libros sólo quiero verlos en hoqueras o en las páginas del !!!!FLORIDO PENSIL!!!! …

    Te decía textualmente y te lo repito aquí:

    “…Felicidades a ti POETA por la bella y excelente composición conseguida: Acabas de moldear a la perfección los recuerdos de muchos de nosotros : Imagen y poesía se entrelazan , se susurran, nos muestran abiertamente su complicidad para recordarnos nuestro AYER …pero sobre todo para que nos sintamos orgullosos de que muchos de los que estuvimos sentados en esos pupitres, supimos resistir, sacamos las garras…y somos los que hoy seguimos reivindicando más libertades…seguramente porque de verdad sabemos lo que es vivir encadenados…
    Has sabido abrir la foto en canal …y mostrarnos sus tripas…” (esto decía) …

    como ves en la misma línea siempre…Ya que tú has dejado la olla algo sosa…otros tendremos que añadir la pimienta…jejeje

    Bueno Justi reitero mi orgullo de que aún perteneciendo a esa generación y a esos tiempos infames ,creo que he sabido plantar cara a la adversidad. No nos regalaron nada …todo lo que somos ahora, nos lo hemos ganado a pulso…Seguimos restregándoles a aquellos y a los “neos” de ahora la mierda por la cara.

    !!SALUD Y REPÚBLICA!!

  10. 13 justi
    4 octubre 2009 en 00:00

    Hola Lola, qué gran favor me hacéis, haces, completando el texto…
    Te leo. Hablas de aquellos años, de resistencias, de enseñar los dientes, y sí, me vuelvo suavón. Hablas del ayer y miro tras la ventana y veo y sigo un espacio azul para todos…y me vuelvo suavón.Quizá me haya bajado la musculatura, y me cueste agacharme para coger una piedra del suelo para lanzarla contra los Palacios…Pero sigo siendo igual de duro, intransigente a las injusticias,y más que antes. Quizá lo relate, de otro modo.
    Cierto que no hay octavillas en mi mochila ni piedras en las manos, pero mi corazón sigue lanzando gritos contra los poderosos, contra los impunes, los codiciosos, los mentirosos.
    Cierto que sí, que lo hago suave, en tono poético, pero ahí está el grito, en esos puntos suspensivos, en esa metáfora que dejo que la completéis al leerla.
    No fue la mejor infancia,
    pero fue nuestra infancia, la quiero.
    Tengo por certeza que sin estos comentarios tuyos, vuestros, yo no contestaría así, a lo mejor no estaría ni escribiendo. Decía un entendido que la conversación es lo más parecido a hacer al amor, (bueno! tampoco hay que pasarse. Cada cosa en su contexto)
    Siguiendo en tu linea, (gracias por tu colaboración),
    aquellas palabras de las Enciclopedias mostradas, crecieron como creció nuestro cuerpo, y cogieron el tamaño de una escuela, de una fábrica, de una oficina, de una casa, cogieron el tamaño que hoy somos.
    Atrás quedaron los recuerdos de la joven y vieja escuela, donde soñamos, reímos, lloramos, nos desconchamos los codos y rodillas.
    Crecimos, hemos vuelto a mirar por la ventana y el pasisaje es otro: no está el granero, ni el ganado, ni la escuela ¿quién nos robó la mirada?
    Pero sólo mirando trás, pasando página, reconocemos nuestro actual cuerpo de talla normal, el mío con aroma de campo,
    encina,
    jara,
    un río, todavía sin puente…

    Un beso, Lola, gracias por tu, y tus, comentarios.
    Y aquí va este verso recién inspirado, espontaneo, sin lavarle la cara, sin maquillaje…y te lo dedico por lo de !suavón!, (de eso nada)
    Te paso los derechos de autor, no creo te dé ni para pipas, sólo emoción:

    TITULO: “¿ocho por siete?”

    “En la escuela,
    unos viejos pupitres, son de madera de pino:
    delante, siempre dos ojos, los de Don Jose, el maestro
    dos ojos vigilantes,
    Y la enciclopedia Älvarez,
    Y una vara, de avellano, sobre la mesa del maestro…

    A ver, tú, “del Barrio”:
    8 por siete?
    … ocho por siete…
    ¿?
    ¡ cincuenta y siete…!
    ¡no!

    Y primero escondo,
    pero luego extiendo la mano…
    Un cristal… nubes,
    y mis ojos soñando
    que se escapan entre el frío marco.
    Un camino,
    árboles,
    y entre el campo y la ventana la vida que se abre.
    Me escuece la mano…

    8 por siete… ocho por siete…
    Y la mirada se me pierde…
    Grito,
    nadie me oye,
    sólo el eco trae la cantinela…
    8 por siete… 8 por siete…
    !cincuenta y seis!
    Por esta vez ¡estoy salvado!

    A ver, el siguiente…tú, “ ALISTE ”:
    Ríos de España…

    Respiro
    siento romper el cristal de la escuela,
    y volar… voy lejos, a volar, a estudiar…
    Pero ahora estoy aquí
    uno más de entre vosotros, sobreviviente,
    en el ordenador,
    recordando…” (justi)
    **
    Gracias, un beso.
    Justi

  11. 4 octubre 2009 en 00:00

    Gracias Justi por la lectura que has, por supuesto impecable, que has hecho de mi mi comenterio…poco diplomático…yo tampoco lo soy…

    Y gracias por el bello poema que acompañas …donde yo cambio los números …y en vez de 8 por 7, pongo 6 por 4…

    un beso

  12. 15 justi
    4 octubre 2009 en 00:00

    Muy correcto tu comentario, Lola.
    Y además con chispa.
    Sin la chispa y un poco de humor la verdad no resalta tanto, ¿no crees?.
    Gracias por acompañarme por mi blog.
    Besos,
    Justi

  13. 16 ana rodrigo
    5 octubre 2009 en 00:00

    Llevo unos días con “mala conciencia” (ja,ja,) por lo prosaico y burdo de mi comentario; mecahis!, qué cabezona (que no cabezota, aunque también) soy, ¿dónde estará mi neurona (no más) poética y/o lírica?. Siempre pensando en la lucha, en la eficacia, en arreglar el mundo….Dios!, qué sería el mundo sin la poesía, sin ese corazón que late por sentimientos elevados unos centímetros del suelo! ¿Pura prosa y sólo prosa? Un poco áspero sería el mundo sin los y las poetas, sin la desaparecida Mercedes Sosa, por ejemplo.

    Gracias, Justi, por tirar de nosotros y de nosotras hacia ese mundo mágico al que sólo tenéis acceso unos cuantos privilegiados/as, el de la poesía.

    Ciertamente que la realidad de nuestras escuelas se puede recordar utilizando la clave lírica, como tú lo has hecho, o en clave prosaica, donde se revive la parte dura y, repito, prosaica de aquella época. Cierto que nuestra mente infantil, limpia de prejuicios, de ambiciones, de deseos de lo inexistente, era feliz con lo que había, ignorando lo que debía de haber habido (perdón por el juego de palabras). Son dos realidades, la de la escasez total y la de la infancia feliz. A veces nos agarramos a una o a la otra según lo que deseamos perseguir por un camino u otro. Quizá la combinación de ambas claves nos dé el juego perfecto de nuestros recuerdos.

    Gracias a Lola (así te llama Justi) por haberme levantado un poco el ánimo acompañándome de alguna forma en esa otra manera de recordar el pasado.

    Un beso

  14. 17 justi
    5 octubre 2009 en 00:00

    ¿Cielo rosa o cielo azul?
    Pues me temo que ni rosa ni azul,
    quizá ni cielo…
    Pero como diría Pirandello, “así es si así os parece…”
    que yo cambiaría por “asi es si así lo sientes”
    Gracias por volver, Ana María; tenemos tantas conversaciones pendientes bajo el cerezo…
    quizá algún verano, junto al lago,
    junto al manzanal, entre risas y miradas excavaremos palabras…
    mientras escuchamos machacar el ajo a las cigüeñas de la cercana iglesia…
    Los tiempos cambian, nosotros algo.
    La escuela cambió, supongo.
    Ahora, la eminencia AGUIRRE propone colocar una tarima en las aulas de Madrid para de este modo “tener una visión general de lo que pasa en la clase” ¿algo cambia, Ana?
    Pensé que las abrían quemado todas…pues no,
    ahora es tarima,
    luego mampara,
    luego torre de control,
    luego, llamada a los bomberos…
    Es que debo ser muy ignorante, pero ¿el éxito está en la tarima como en mi vieja escuela?
    Yo, como profe, donde me encontraba a gusto era a ras del suelo, con tiza en la mano sobre el encerado, haciendo figuras geométricas mientras los alumnos le daban formas,
    de palomas,
    de corazones,
    de casa,
    de besos…
    pero cuando más disfrutaba de veras, (y esto a nadie se lo he dicho, mantenme el secreto) es cuando me sentaba en algún pupitre vacío,
    al lado de ellas-ellos,
    oliendo a calcetín recalentado
    y empapándome del sudor del último recreo. Sólo entonces me sentía ellos…)
    Un beso, prosaico o poético, pero beso.
    Justi

  15. 18 priegochristiansen
    5 octubre 2009 en 00:00

    Hola Justi, vengo de revote de popochan (yo también tengo un pequeño espacio en La Comunidad). Me gusta tu poema humano y sencillo. Y los recuerdos que me trae y hasta una cación que seguramente tú también conoces de Víctor y Diego “Mi escuela”. Un abrazo grande. Rafael

  16. 19 justi
    5 octubre 2009 en 00:00

    Hola, amigo Priego,
    y encantado de saludarte.
    Aquí todos nos conocemos de rebote virtual, pero la amistad es igual de real, sin virtualismos.
    Gracias por tus palabras. Y ya habrás visto que lo mejor de los posts puede venir en los comentarios,como está sucediendo. El post es de todos los que entras al foro. Vuestro.
    !Oh vieja y siempre nuestra escuela!
    De ahí venimos, ahí arrancamos a caminar… Lo demás, lo estamos ahora recordando.
    Un abrazo,
    justi


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Zamora, Puente de Piedra

puente pequeño

Soy lo que siento

¿Quien soy yo? soy lo que me ocurre y siento, azul, rojo, espacio, a veces niño y luego sentimiento, aroma de lejanos tiempos... La mañana es clara y el amor pasa todas las tardes ante mi casa. Soñando, esperando, asomado a la ventana estoy Justi

Justi

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Mi poemario

soy lo que siento
callar...gritar...siempre por mantener la justicia ante nuevos vendavales...Esos somos nosotros, los que resistimos como robles tras las curvas del sendero de la vida...

moldeando la luz…la imagen y mi palabra

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Historia de nuestras palabras: mis relatos

de la a a la z

El Caballero

quijote
CABALLERO DERROTADO, HAZME SITIO EN TU MONTURA, QUE YO TAMBIÉN VOY CARGADO DE AMARGURA... (leon felipe)

Traje regional de Zamora -CARBAJALES-

trajes
ARTE, COLORIDO, ESTALLIDO DE SENTIDOS EN EL TRAJE REGIONAL DE CARBAJALES-

Aguas del Duero-los arribes-

arrives del duero
Nube blanca, que vas tan sóla en el cielo y tan alta, junto a la luna de plata vendrás a parar mañana, igual que mi amor, en agua. En agua de mar honda y clara. (León Felipe)

leon felipe -monumento en Zamora-

leon felipenuevo

PIEDRAS SAGRADAS

Con las piedras sagradas de los templos caídos grava menuda hicieron los martillos largos de los picapedreros analíticos. Después, sobre esta grava, se ha vertido el asfalto negro y viscoso de los pesimismos. Y ahora... Ahora, con esta mezcla extraña, se han abierto calzadas y caminos por donde el cascabel de la esperanza acelera su ritmo. (Poema de León Felipe)

puente del Esla

puente esla
Tú, viejo Duero, sonríes entre tus barbas de plata, moliendo con tus romances las cosechas mal logradas. Y entre los santos de piedra y los álamos de magia pasas llevando en tus ondas palabras de amor, palabras.

santovenia del esla

santovenia2

MI PUEBLO

Un pueblo entre campos, pequeño, casas llenas de hermanos, una torre de iglesia, alta, y muchos tejados rojos, bajos. Un rio, encinas, una pradera para el ganado, flores, niños por las calles, los sembrados... Gentes que abren surcos en la tierra mientras miran a lo alto a ver si llueve. SANTOVENIA DEL ESLA es MI PUEBLO.

ARTESANÍA DE PERERUELA (zamora)

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autor JUSTI


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