Y el 23, día de las LETRAS.
¡Que todos los días sean de palabras y letras!
Miro el espacio,
tu cara,
mi gesto,
¡cuántos sentimientos!
Parecen pájaros en el espacio…
¿Vacío?
¿Lleno?
El abecedario se parece al cielo…
A veces se le pregunta al que escribe:
¿y de qué va tu poesía,
tu novela, tu relato, tu escritura?
¿Sirve para algo?…
Yo que lo escucho,
me pregunto luego…
¿Y para qué servirá la Física?
¿Y para qué la lectura?
¿Para qué sirve la luna?…
En realidad, nada sirve para nada,
o quizá …para todo,
vivir sirve para vivir,
jugar sirve para jugar
y las palabras sirven para hablar,
soñar,
viajar,
amar…
Y hoy es el día de las letras:
de la a, la be, la ce…
Y así hasta la zeta.
Día del libro, de la rosa,
de la emoción,
de las palabras nuestras…
Es Abril y ha llovido,
Sobre el surco de la tierra se alzan tallos,
hasta hoy con el frío dormidos,
tallos que ayer fueron semillas…
Ahora les da el sol,
y estoy viendo crecer palabras,
como veo crecer espigas.
Preciosa naturaleza.
Un lujo ver crecer esa espiga,
ver las emociones que arranca esa lluvia de palabras.
Nuestra infancia, tierra abierta, campo de trigo…
Yo también fui semilla, !cuánto hemos crecido!
!Soleada metáfora de la vida,
palabra y espiga…
cuánto nos hemos escrito y hablado…!
Igual un día de estos le dedico una poesía…
!Feliz día!Justi
.
EL PREGÓN DE LA TIERRA
Todos invitados, todos por una vez,
Por LA CARTA DE LA TIERRA.
Todos convocados, el aire es seco y húmedo
Y el cielo azul y gris.
Ranas que os espoblaron de vuestras charcas, venid,
Y vosotras, gaviotas recicladas en basureras, cercaros…
Y vosotras, rosas bordeadas entre rocas.
Venid todos,
Los voceros de la Cope,! no!
Que ahogáis con vuestro odio
Los trinos de los pájaros cantores.
Y vosotros, los del bajo palio, tampoco,
Que confundís con vuestro estandarte de lince
En vías de extinción…
¡Venga! El resto…todos al vagón del tren…
¿Quién falta? h, sí, también vosotros políticos
De vista gorda para cementar la tierra,
Y también ellos, los que no reciclan las basuras,
Los que lanzan colillas , siempre mierda, a la tierra.
Por una vez, todos al homenaje de la tierra,
Juntos en el mismo tren.
Y aquellos….los nuevos agricultores
Los del los invasores transgénicos, que vengan también,
Que les preguntaré por qué las abejas que ya no liban mis flores cerezo.
¡eso…! ¿dónde escondieron las abejas?
Y sin frutos rojo, ¿dónde inspiro mi verso?.
Venid todos, químicos y pesticeros ,
los que provocáis que el yuntamiento de mi pueblo
escriba: “ agua no potable” en la fuente donde siempre
acudimos humanos, florecillas silvestres, ranas, y jilgueros…
Venid… Por un día nos abrazaremos todos.
¿Quién falta? A! también vosotros,
periquitos y loros de ciudad….
Invasores de vuestras palmeras os llaman…
Eh! Yvosotras, palomas, a calles y plazas desterradas,
-Ratas voladoras os llaman-
Por un día os llamaremos pájaros en vez de contagiosas ratas.
Todos…!arriba! celebremos el día de la Patria…
¡perdón!, el día de la Tierra-Casa.
Y vosotros, icebergs desesperados, dejaos de lanzaros a la mar cálida.
Los que lanzáis el C02…
no les empujéi, ¡por favor!
Viajemos juntos en este viaje de tren,
Miremos por la ventana, ¡oh cuánta costa cementada!
Llorando su ausencia de marismas y fauna.
Quien os ncimentó…que vengan, castigados a empujar este tren…
Todos arriba…, pájaros estresados,
Pájaros sin nido que se lamentan por no escuchar
El reclamo de su pareja
En la plaza dura de la ciudad moderna,
Sin alero y sin nido…
obligados a cambiar vuestra forma y tono de cantar y amar,
Entre tantos ruidos y bocinas del planeta.
Piedra, canto, encina…, venid,
Que es el día de la Tierra.
Vamos hasta la charca sin ranas,
Pongamos un grito junto a la fuente sin agua,
Y nuestra mirada en el mar sin costa,
Lloremos por los árboles motoserrados en la montaña
Sinn humedades ni sombras…
Manifestemos nuestro rechazo a las tinieblas
Y gritemos por la esperanza de la SIEMPRE TIERRA NUESTRA…
***
Que el lamento de nuestra esperanza suene lejos ,m alto,
bien alto,Como salido a las nubes desde el vientre de un pozo,
Como rezado desde el altar de un templo abierto,
Como si fuera el último rayo del crepúsculo.
Así.
Escucha como grito yo. Grita tú,
Golpea fuerte ese tambor.
Levantemos esta bandera entre todos,
Aquí mi mano, tu brazo, tu fuerza,
Mi poesía y tu blasfemia.
Yo, el poeta y tú el abanderado.
El, el maquinista…Venga!
Todos al centro de la tierra,
A ver si vemos la única verdad, la de la tierra.
Que suene el verso, bien claro, sin metáforas, que nadie diga
Que no entiende de lo que va el pregón,
Que se escuche el aullido del pobre…del desheredado,
Del niño que muere sin haber sido amado,
Del desheredado,
Del hambriento que blasfema ante la puerta del banquete
De quien de todo le sobra…
Músicos, tamborileros y coristas,
Entonad fuerte el himno de la TIERRA,
Dadle ritmo de marcha guerrera y a la vez pacifista.
Entonad ya esta canción lastimera de la Tierra.
Y el científico…¿dónde está? ¿no ha llegado?
Necesitamos de él, él que sabe de piedras, vientos y montañas,
Necesitamos que nos diga cuántos años de vida le queda a esta espiga…
Y llamad al político que nos dé presupuesto y cifras para la siembra…
Y al justiciero…preguntadle
porqué no encierra al ganster que ha disparado contra la paloma…
¿Que nadie ha sido?
Quizá hayamos sido todos…
Acabaremos todos en la cárcel del desierto,
Bien lejos de los verdes cielos…
¡qué lejos nos estamos yendo de los cielos!…
Pero hoy, hoy cantemos:
CREO EN EL MONTE,
EN LA NUBE Y EN LA LLUVIA QUE HARÁ CRECER LA ESPIGA,
CREO EN EL VIENTO QUE ACARICIA,
QUE CONVIERTE EL ECO EN CANCIONES,
CREO EN EL SOL QUE REVIENTA LAS FLORES,
CREO EN LA LOCURA Y EN EL SUEÑO…
JUNTOS, BUSCAREMOS EL SENDERO DEL ÚNICO CIELO
QUE CONOCEMOS,
EL SENDERO DE LA TIERRA…
Justi
.
TIERRA NUESTRA
Y aquí estoy,
cual canto rodado, en este cauce ya sin agua
donde ya no croan las ranas,
meditando sobre rocas y yerbajos fantasmales,
presenciando la belleza pasajera de esta tierra,
oliendo la asfixia de la selva que quema
entre basuras nuestras.
Y árboles secos entre humos negros,
humos nuestros,
árboles no muertos por las orugas ni las frías noches de luna,
que no se suicidan, o quizá sí,
faltos de nidos y pájaros.
¿Dónde las sombras del caminante? -pregunto-
Y allí más lejos, Icebergs,
precipitándose al mar,
empujados a hundirse
entre arañazos y gritos de sal.
Y aquí sigo, voz de esta clara y oscura primavera,
envuelto entre dudas y grietas,
compartiendo mi pobreza, ignorancia, y su belleza,
buscando las certezas
que solamente sabremos por ella…
Sentado,
viendo crujir brotes de juncos entre piedras,
a orillas de este cauce donde antes saltaban
las ranas en las charcas,
hoy no hay ranas… ya no hay charcas…
¡efímera belleza la de esta nuestra tierra!
Y así me quedo, absorto,
Viendo parir esta primavera…
¿Hasta cuando? -me pregunto-
¿será la postrera?
Justi




















